***No hay descanso para el sector salud en el estado Bolívar. Tampoco hay señales de mejorías en el sistema por la perenne falta de medicamentos e insumos y el gremio advierte que los menores son los más afectados por esta negligencia.

Prensa Codehciu

En el estado Bolívar, madres han visto fallecer a sus hijos, con la impotencia en sus rostros. La desesperación por un mejor sistema de salud desata una ola de dolor y muertes que, si las promesas del Estado Venezolano fuesen auténticas, se podrían evitar. Así lo alertan víctimas y doctores.

“Mi bebé entró con paro respiratorio y por falta de terapia intensiva mi hija fallece. No hay terapia intensiva en todo el estado Bolívar para niños menores de seis kilos”. Las palabras de Érika Machado se quiebran con su voz.

La madre, que perdió a su pequeña de un mes y medio de nacida, observa que la situación en los hospitales de Guayana es peor de lo que pensaba: sin pediatras, sin enfermeras, niños que vomitan y mueren en los pasillos. Solo le queda protestar: “Que bajen recursos a los hospitales. Ya basta, ¿hasta cuándo tantos muertos? A diario se mueren nuestros niños.”

Vulnerado el Derecho Humano a la salud

El servicio pediátrico del hospital Uyapar cerró este mes por la falta de insumos y ausencia de personal. La situación se complicó debido al hacinamiento, consecuencia de la clausura del pediátrico Menca de Leoni en San Félix, inhabilitado desde hace 4 meses y 8 días por problemas se sanidad, estructura y las mismas carencias.

“La situación es crítica. El Uyapar está colapsado, Guaiparo está totalmente cerrado. No tenemos dónde atender a los niños, no tenemos medicamentos, y se mueren niños a diario. No es uno, prácticamente son 4 o 7, todos los días”; así lo denuncia Mirelys Elinor, enfermera del hospital Raúl Leoni.

Por lo tanto continúan las muertes, inevitables en un sistema plagado de negligencias. Los profesionales del gremio, que este jueves 16 de agosto marcharon para exigir al Estado el derecho humano a la salud, alegan que a diario mueren al menos 4 niños.

Enfermeras y doctores alertan sobre el aumento de las muertes infantiles. Fotos Prensa Codehciu

Asimismo, aproximadamente 14 mil niños se han dejado de atender en estos 4 meses. El delegado gremial del hospital Raúl Leoni, Luis Valera, explicó a Codehciu que la pediatría de San Félix no tiene perspectiva de funcionar pronto.

“No sabemos el destino de ellos (de esos 14 mil niños) si terminaron muriendo, o si están en un centro asistencial”, se lamenta Valera quien advierte que el Estado venezolano “viola flagrantemente el derecho a la salud” al mantener cerrado los pediátricos que atienden a toda la población infantil de Ciudad Guayana y del sur de Bolívar.

El artículo 85 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela le exige al Estado hacerse cargo: “El Estado garantizará un presupuesto para la salud que permita cumplir con los objetivos de la política sanitaria”. Pero las muertes diarias muestran otra cara.

El doctor alerta que las estadísticas sanitarias en Venezuela son un misterio, debido a la opacidad del Estado y del Ministerio del Poder Popular para la Salud.

Hay una promesa de recuperación por parte de los organismos del Estado, y lo estimado es que en un mes se inicien nuevamente las actividades en el pediátrico Menca Raúl Leoni. “Pero eso mismo nos lo dijeron hace 4 meses”, denuncia Valera, “el gobierno nacional nos tiene en un completo abandono”.

“Hay muchos desnutridos, y los agarra cualquier enfermedad y por su misma desnutrición no pueden superar esas condiciones”, alerta la presidenta del Colegio de Enfermeros de Caroní.

La lucha de las enfermeras

La otra cara del problema se ve en el abandono del personal por los paupérrimos salarios y las precarias condiciones laborales. Un sector bastante afectado por este mal es el gremio de enfermeros de Bolívar.

“La situación es crítica. El Uyapar está colapsado, Guaiparo está totalmente cerrado. No tenemos dónde atender a los niños, no tenemos medicamentos, y se mueren niños a diario. No es uno, prácticamente son 4 o 7, todos los días”; así lo denuncia Mirelys Elinor, enfermera del hospital Raúl Leoni.

Los bajos salarios son causantes del abandono laboral en los hospitales más importantes de la región.

El salario de Elinor, como explica, no le alcanza para comprar un cartón de huevos. Estos ingresos escasos han aumentado el abandono laboral de doctores y enfermeras, y también impulsaron la protesta de este jueves: “Yo tengo un apoyo económico con mi esposo, sola no podría llevar comida a la casa”.

La enfermera es madre de dos menores, pero, como se lamenta, ella y sus compañeras de trabajo tienen “sufrimientos ajenos”. Alega que ve a diario cómo mueren niños por la falta de insumos y recursos.

Realidad que mata

La presidenta del Colegio de Enfermeros de Caroní, la licenciada Maritza Moreno, alerta que en Uyapar no hay médicos y el personal de enfermería ha disminuido: “Eso ha traído como consecuencia que muchos de los niños tengan que ser referidos a otros estados o ciudades”.

En el complejo Hospitalario Ruiz y Páez, de Ciudad Bolívar, llegaban algunos casos que no podían ser atendidos en Ciudad Guayana, pero, como denuncia Moreno, “también colapsó” porque no tiene la capacidad adecuada.

El sector salud seguirá en protesta hasta que las promesas del Estado se cumplan, aseguran los doctores.

La enfermera también advierte que la causa más común de muerte en los infantes es por desnutrición: “Hay muchos desnutridos, y los agarra cualquier enfermedad y por su misma desnutrición no pueden superar esas condiciones”.

Así las penurias en el sector salud continúan mientras llueven promesas. Madres como Machado siguen llegando a los hospitales de Guayana con la pregunta que esta misma se hizo cuando tenía a su bebé en brazos: “Si se nos enferman nuestros niños, ¿adónde vamos a acudir?”

La protesta del pasado 16 de agosto son evidencia de la falta de insumos, escasos medicamentos y fuga de personal.

Diariamente, ven morir a sus pequeños.

Las enfermeras aseguran no hay intervención del Estado que haya hecho diferencia alguna.